domingo, 8 de mayo de 2011

Curten


Con una susecion de teamos llegaron al umbral del polvo. Luego rieron a carcajada limpia sin despegarse uno del otro, rieron de su amistad y lo insignificante y bizarro que sonaba ese universo ahora.
Rieron de su desprotección y del sonido que hicieron sus vientres al separarse, como un pedo. Se preguntaron quien habría sido el de la flatulencia, mirándose a los ojos con los últimos pedazos de risa en la boca. Separaron sus cuerpos chorreados de sudor y por 2 segundos miraron el techo. El suspiro, ella se toco la vagina mojándose la punta de los dedos con el semen que salía sereno. Miro la mesita de luz buscando el puto celular para ver la hora. Odiaba la hora y todo lo que eso implicaba, eso de que quedara tanto para tal cosa que casi siempre era su trabajo, obviamente odiaba también su trabajo y todos los trabajos que había tenido y tendría, odiaba a la gente laburadora y honesta y el clima de aguinaldos cada 6 meses, parecía que la felicidad pasara porque a un imbécil se le ocurriera de que eras digno de unos billetes mas. Para ella la felicidad no existía desde que a los 11 empezó a preguntarse que mierda era eso. Tenía 25 y sabia demasiado de lo que no era eso.

El celular no apareció y con un movimiento sin salirse de la cama miro debajo de esta para ver si se había escurrido el bicho, la sabana se corrió un poco dejando su redondo y pecoso culo al aire, el le pellizco una nalga demasiado fuerte como si fuera una gracia. A el le gustaba de vez en cuando pellizcarla, en cualquier lugar, en cualquier situación. Era como un lei motiv o algo así. Pellizcarse esta bien entre amigos, es gracioso, ahora, darse de trasca a las 4 de la mañana dicen las lenguas pacatas que no. Eran las 4 sí, o sea que le quedaban 4 horas hasta su puto trabajo. Ella pensó en pegar un faltazo y disfrutar de un prometedor mañanero.

-A que hora laburas mañana?, no vallas nada- dijo el leyendo pensamientos a lo pitoniso.

- No puedo faltar, me van a recontra garchar sino encaro…-

-Yo también puedo hacer eso ponele-

-Si ya se, pero es distinto, vos no me pagas-

-Yo también puedo hacer eso ponéle-

-Callate puto!- dijo ella, riendo y manoteándole un huevo para que le doliera un poco nomás. Se besaron, arrimaron los huesos, se refregaron menos de veinte segundos, ella soltó el huevo y le agarro la pija, el tomo su nuca y suavemente la llevo ahí mismo. Y de nuevo se olvidaron de la amistad, la hora, los encargados memos alcahuetes y el mundo que acribillaba afuera a las 4 y algo de la mañana.

Durmieron, durmieron horas, pegados con intención de cucharita pero no logrando del todo bien la figura. El se tiro un pedo a las 5 y media y ella no lo escucho pero en sus sueños se coló el gas y tomo forma de estampida, una estampida de rinocerontes esquizofrénicos que venían hacia ella. En su sueño intentaba huir de los rinocerontes pero corría demasiado lento como siempre pasa en los sueños, y antes de que el primer rinoceronte contactara su cuerpo se dio cuenta de la lentitud, de que no iba a morir aplastada por rinocerontes, de que todo era un sueño y mecánicamente despertó.

Agitada, busco de nuevo el celular, esta vez arriba de la cama. El, dado vuelta babeaba la almohada con cara de imbécil. Ella odio su cara de imbécil y se entristeció. Pensó que carajo podrían significar los rinocerontes, se sentiría amenazada por algo? Trato de recordar algo mas haciendo fuerza y cerrando los ojos. Las personas tenían nuevas técnicas para hacer el idiota sin sentirse avergonzadas desde la expansión del psicoanálisis.

2 pedos de él, casi al unísono la hicieron decir basta y salio de la cama. Descalza se acerco a la ventana, se rasco la concha y pensó en calzarse pues sus pies pasaron de calientes a fríos demasiado rápido. Miró para afuera, eran las 6 y media, los primeros viejos paseaperrootermoymate, los primeros infelices entrando a trabajar a horas infrahumanas, la prostituta que parecía ser el único cuerpo haciendo algo con un poco de sentido a esa hora en la calle.

Fue hasta el baño meo pero no cagó y se sintió mejor. Después a la cocina, 2 bracafés de a peso y agua. Ya las 7.

Se fue a trabajar.

3 comentarios:

  1. dos bracafes de a peso y agua, se conocen bien como el mañanero que hace llegar tarde

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  2. bueno, ahora tenés la dirección de mi blog ;) Marina

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